
California (15 de enero de 2026) — Autoridades de salud de California están advirtiendo a la población que evite recolectar hongos silvestres, tras un brote mortal de intoxicaciones ligado a la Amanita phalloides, conocida comúnmente como el hongo “death cap”, que ha enfermado a decenas de personas en todo el estado y ha provocado varias muertes y trasplantes de hígado. Según el Sistema de Control de Envenenamientos de California y el Departamento de Salud Pública del estado, se han confirmado 35 casos de intoxicación por death cap entre el 18 de noviembre de 2025 y el 4 de enero de 2026.
Funcionarios estatales reportaron que el brote ha causado enfermedades graves, con al menos tres muertes y tres trasplantes de hígado. Las personas afectadas tienen entre 19 meses y 67 años, lo que resalta el peligro que representan estos hongos tóxicos tanto para niños como para adultos. Las autoridades describieron la situación actual como uno de los brotes más severos de intoxicación por death cap registrados en California.
La mayoría de los casos se han concentrado en el Área de la Bahía de San Francisco y el condado de Monterey, aunque también se han reportado hospitalizaciones en varios condados del norte y centro del estado. Se han identificado casos en los condados de Alameda, Contra Costa, Monterey, San Francisco, San Mateo, Santa Clara, Santa Cruz, Sonoma y San Luis Obispo, lo que indica que el brote está extendido geográficamente.
Expertos médicos advirtieron que los hongos death cap son especialmente peligrosos porque se parecen mucho a variedades comestibles y pueden confundirse fácilmente, incluso por personas con experiencia recolectando hongos. Toxicólogos del Sistema de Control de Envenenamientos explicaron que no existe una forma segura de preparar o consumir estos hongos, ya que cocinarlos, secarlos, congelarlos o hervirlos no elimina sus toxinas. Incluso cantidades muy pequeñas pueden causar fallas hepáticas graves.
Las autoridades de salud señalaron que los síntomas de intoxicación no aparecen de inmediato. Por lo general, los primeros síntomas surgen entre seis y doce horas después del consumo e incluyen náuseas, vómito, dolor abdominal y diarrea. En algunos casos, estos síntomas pueden mejorar temporalmente antes de que aparezcan complicaciones más serias días después, como falla hepática aguda, que puede ser mortal sin un trasplante.
Durante una rueda de prensa, los funcionarios advirtieron que la aparición tardía de los síntomas graves hace que este tipo de intoxicaciones sea especialmente peligrosa, ya que muchas personas no buscan atención médica hasta que el daño a los órganos ya es significativo. Toxicólogos reiteraron que cualquier persona que crea haber consumido un hongo silvestre debe buscar atención médica de inmediato o comunicarse con el Sistema de Control de Envenenamientos de California, incluso si aún no presenta síntomas.
En respuesta al brote, el Departamento de Salud Pública de California y el Sistema de Control de Envenenamientos han lanzado una campaña de información más amplia, distribuyendo materiales educativos en varios idiomas para alertar a la comunidad sobre los peligros de recolectar hongos silvestres. Las autoridades enfatizaron que nunca se deben consumir hongos silvestres, a menos que hayan sido comprados en supermercados confiables o a vendedores comerciales autorizados.
Las autoridades de salud pública continúan monitoreando la situación y exhortan a las y los residentes de California a mantenerse alerta durante la temporada alta de crecimiento de hongos. Señalaron que evitar por completo el consumo de hongos silvestres es la forma más efectiva de prevenir más casos de enfermedad y muerte asociados al hongo death cap.





